Intel presenta la 3ª generación de procesadores escalables Xeon: Ice Lake

Con una avanzada tecnología basada en décadas de investigación, los nuevos procesadores dan respuesta a las necesidades actuales de digitalización, para entornos cloud, de Inteligencia Artificial, HPC, IoT, corporativos y de red, con la máxima seguridad.

Los nuevos procesadores de tercera generación Xeon, Ice Lake, han sido creados para ofrecer los más altos resultados en los nuevos entornos de trabajo. Intel ofrece así a los centros de datos, redes móviles 5G y a las infraestructuras tecnológicas más avanzadas el recién lanzado procesador para proporcionar a las empresas un conjunto completo de soluciones: CPU, red, memoria, almacenamiento, software y, muy especialmente en los últimos tiempos, los aceleradores de inteligencia artificial.


Cuentan con aceleradores de Inteligencia Artificial incorporados, así como soluciones de seguridad, para constituir un porfolio plenamente detallado y amplio, un software optimizado y un ecosistema único de socios que nutren al producto del mejor hardware y software. El objetivo no es otro que el de aligerar la carga de trabajo y agilizar los procesos en el mundo de hoy.


Importantes mejoras para dar respuesta al mundo actual


Intel crea así una plataforma que proporciona la flexibilidad que permite a los usuarios obtener más en términos de eficiencia, rendimiento y soluciones. Los procesadores escalables de tercera generación Intel Xeon proporcionan un equilibrio con su arquitectura y una sustancial mejora en los cuatro puntos de inflexión citados. Con ello los usuarios se benefician de décadas de innovaciones continuas para las tareas más básicas en los entornos de trabajo. Además, están soportados por los principales partners de la compañía, así como por los fabricantes y proveedores de soluciones líderes del mercado.


La última generación de Xeon ofrece un 50 % de mejora con respecto a la anterior generación, añadiendo novedades como inteligencia artificial integrada (fruto del esfuerzo de Intel en este capítulo desde 2016) o Intel Crypto, aceleración para protección del código en tiempo real. Un procesador rápido y flexible, seguro y más eficiente con soluciones basadas en estándares abiertos.


Otras ventajas


La menor latencia y necesidad de ancho de banda permite trasladar la arquitectura de proceso de datos lo más cerca posible de donde se necesita. Aquí llega la descentralización del proceso de datos, capaz de aproximarse, con Intel Xeon, a la misma cadena de producción: fábricas, empresas, torres de comunicaciones. Para ello es necesario manejar en tiempo real grandes flujos de datos, lo que puede hacerse mediante la tecnología de comunicaciones 5G, algo que se encuentra integrado en el propio procesador, con un 62 % de mejora sobre generaciones anteriores.


Además, la tercera generación de Intel Xeon scalable, con su conectividad, almacenamiento y software y oneAPI a través de herramientas arquitectónicas, pueden mejorar aún más las soluciones de workload diseñadas para un mayor procesamiento y almacenamiento. Asimismo, permite la migración sin problemas hacia y entre nubes, acelerando la implementación de resultados comprobados. Todo ello tiene como objetivo una mayor flexibilidad para evolucionar la infraestructura hacia futuras necesidades, optimizar los costes y ampliar el gobierno de los datos.